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Es el mismo lugar de siempre. Es su búnker, su guarida; es algo así como su sede alterna, es pues el Polyforum Victoria, el lugar de los priistas.
Ahí nuevamente se reunieron los tricolores, que en teoría son los que toman las decisiones, aunque en el papel solo uno de ellos, que llegó cerca de las 12:25 es el de la última palabra.
Pero en ese mismo lugar también tienen cobijo aquellos que gustan del color y el calor, del bullicio y de la camaradería.
Son aquellos que se dejan llevar, los que ayer se vestían de un tono y hoy lo hacen de otro, aun cuando esos colores sean opuestos, el chiste es estar ahí, ese es su trabajo.
Son los que mas se notan. Son los de la matraca, los de la porra, los que hacen ruido, los de las banderas, las mantas, las pancartas.
Y como ayer le aplaudían a Lucino Cervantes, hoy le toca recibir esas muestras de cariño a Ramiro Ramos Salinas y que mañana lo harán al que los Consejeros decidan colocar.
Esos Consejeros tenían reunión, en ese lugar que ya se convirtió como el auditorio tricolor, que solo se viste de ese color.
Ahí, ahí se reunieron para elegir a su nuevo dirigente, a quien será el líder de los destinos del partido en el poder, elegirían a su Presidente estatal, aunque ellos no hayan tenido otra opción.
Puntuales todos, poco a poco llegando, saboreando esa cargada, ese PRI de siempre.
“Somos los mismos de siempre”, dijo un Consejero mientras ingresaba al lugar se dirigía hacia el lado izquierdo y registraba su asistencia. Las edecanes le daban un gafete y un asistente capturaba sus datos para que el sistema lo registrara.
Afuera era lo mejor, porque ahí estaba ese pueblo, ese poderío que en elecciones se convierte en votos efectivos. Era el ejército, que si bien no era muy numeroso, son aquellos que siempre se notan.
“Tampico presente” decían un pequeño contingente de diez personas con una matraca y con gritos de aliento hacia los políticos de aquella zona.
“¡Viva Lucino, viva Ramiro! Decía una señora con voz aguda y sonora. Portaba una playera ya muy desteñida pero con la leyenda “En Tamaulipas avanzamos” y que importa, si los colores eran el verde, blanco y rojo, los mimos que tiene el logotipo de su partido.
No podía faltar el “se ve, se siente” en esta ocasión en referencia al municipio de Matamoros,
que se hizo presente también con bullicio.
Pero ellos no toman parte del evento que adentro se alistaba.
Ellos solo aportan votos, no toman decisiones.
Los que se supone si las toman, ya estaban sentados en su lugar esperando la señala para “elegir” a quien les dijeron que eligieran.
“Pues no tenemos más opción, así somos en el PRI, no cambiamos, solo esperamos a que nos digan para levantar la mano y elegir a Ramiro”, dijo otro Consejero.
La charla entre estos “distinguidos integrantes” del tricolor se basaban en que debe haber cambios en la estructura y que el PRI dependerá de alguien más.
Que el tricolor debió estar en manos de gente con mas experiencia y trayectoria, sin embargo, él fue elegido y todos, todos, sin excepción “apechugaron”.
Alcaldes, diputados locales, casi ex diputados federales, futuros diputados y el futuro senador, quien por cierto llegó muy mesurado, como aquel que se conoció hasta hace un año, no hizo declaraciones, no dijo nada.
Rumores, más rumores, que si sí van a seguir los cambios, que si se va aquel o regresa el otro.
El aún diputado Felipe Solís Acero muy seguro y sobre todo muy acompañado. Dicen que será el próximo Secretario General de Gobierno y que el actual se va a la del Trabajo. No se sabe.
Raúl González, el operador de las pasadas elecciones muy sonriente y con su playera del partido, pero algunos Consejeros están sentidos con él y algunos prefirieron darle la vuelta.
“Y pensar que hace dos meses no nos quería ni saludar, ahora nos busca”, dijo otro Consejero, quizá dolido aún y responsabilizando de la derrota del pasado 1 de julio.
Era como cualquier evento del PRI “este es el claro ejemplo de cómo se debe dar la cargada, la cargada del PRI de siempre”, señaló alguien por ahí, y si, quizá tenga toda la razón.
Calaron las palabras de Heriberto Ruiz Tijerinia de no abandonar las bases, como lo hicieron los anteriores, pero fue el más ovacionado.
Ahí estaban, solo esperando esa señal, misma que llegó a las 12:45 y fue entonces que los 411 Consejeros presentes levantaron la mano sin pensarlo dos veces y eligieron en tres segundos a Ramiro Ramos Salinas.
No hubo más que parabienes y llamados a trabajar.
No hubo más que peticiones de unidad y exhortos para revertir los resultados electorales
No hubo más. Solo la oficialización de un cambio anunciado.
Fue el inicio del PRI para encarar las elecciones locales del año entrante. El nuevo PRI, aunque parece el PRI de siempre.
Comentarios: mzs_18@yahoo.com.mx
Twitter: @Mauri_Zapata
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Punto por Punto / Mauricio Zapata / El nuevo PRI de siempre
19 Agosto 2012(22:05:49)
Es el mismo lugar de siempre. Es su búnker, su guarida; es algo así como su sede alterna, es pues el Polyforum Victoria, el lugar de los priistas.Ahí nuevamente se reunieron los tricolores, que en teoría son los que toman las decisiones, aunque en el papel solo uno de ellos, que llegó cerca de las 12:25 es el de la última palabra.
Pero en ese mismo lugar también tienen cobijo aquellos que gustan del color y el calor, del bullicio y de la camaradería.
Son aquellos que se dejan llevar, los que ayer se vestían de un tono y hoy lo hacen de otro, aun cuando esos colores sean opuestos, el chiste es estar ahí, ese es su trabajo.
Son los que mas se notan. Son los de la matraca, los de la porra, los que hacen ruido, los de las banderas, las mantas, las pancartas.
Y como ayer le aplaudían a Lucino Cervantes, hoy le toca recibir esas muestras de cariño a Ramiro Ramos Salinas y que mañana lo harán al que los Consejeros decidan colocar.
Esos Consejeros tenían reunión, en ese lugar que ya se convirtió como el auditorio tricolor, que solo se viste de ese color.
Ahí, ahí se reunieron para elegir a su nuevo dirigente, a quien será el líder de los destinos del partido en el poder, elegirían a su Presidente estatal, aunque ellos no hayan tenido otra opción.
Puntuales todos, poco a poco llegando, saboreando esa cargada, ese PRI de siempre.
“Somos los mismos de siempre”, dijo un Consejero mientras ingresaba al lugar se dirigía hacia el lado izquierdo y registraba su asistencia. Las edecanes le daban un gafete y un asistente capturaba sus datos para que el sistema lo registrara.
Afuera era lo mejor, porque ahí estaba ese pueblo, ese poderío que en elecciones se convierte en votos efectivos. Era el ejército, que si bien no era muy numeroso, son aquellos que siempre se notan.
“Tampico presente” decían un pequeño contingente de diez personas con una matraca y con gritos de aliento hacia los políticos de aquella zona.
“¡Viva Lucino, viva Ramiro! Decía una señora con voz aguda y sonora. Portaba una playera ya muy desteñida pero con la leyenda “En Tamaulipas avanzamos” y que importa, si los colores eran el verde, blanco y rojo, los mimos que tiene el logotipo de su partido.
No podía faltar el “se ve, se siente” en esta ocasión en referencia al municipio de Matamoros,
que se hizo presente también con bullicio.
Pero ellos no toman parte del evento que adentro se alistaba.
Ellos solo aportan votos, no toman decisiones.
Los que se supone si las toman, ya estaban sentados en su lugar esperando la señala para “elegir” a quien les dijeron que eligieran.
“Pues no tenemos más opción, así somos en el PRI, no cambiamos, solo esperamos a que nos digan para levantar la mano y elegir a Ramiro”, dijo otro Consejero.
La charla entre estos “distinguidos integrantes” del tricolor se basaban en que debe haber cambios en la estructura y que el PRI dependerá de alguien más.
Que el tricolor debió estar en manos de gente con mas experiencia y trayectoria, sin embargo, él fue elegido y todos, todos, sin excepción “apechugaron”.
Alcaldes, diputados locales, casi ex diputados federales, futuros diputados y el futuro senador, quien por cierto llegó muy mesurado, como aquel que se conoció hasta hace un año, no hizo declaraciones, no dijo nada.
Rumores, más rumores, que si sí van a seguir los cambios, que si se va aquel o regresa el otro.
El aún diputado Felipe Solís Acero muy seguro y sobre todo muy acompañado. Dicen que será el próximo Secretario General de Gobierno y que el actual se va a la del Trabajo. No se sabe.
Raúl González, el operador de las pasadas elecciones muy sonriente y con su playera del partido, pero algunos Consejeros están sentidos con él y algunos prefirieron darle la vuelta.
“Y pensar que hace dos meses no nos quería ni saludar, ahora nos busca”, dijo otro Consejero, quizá dolido aún y responsabilizando de la derrota del pasado 1 de julio.
Era como cualquier evento del PRI “este es el claro ejemplo de cómo se debe dar la cargada, la cargada del PRI de siempre”, señaló alguien por ahí, y si, quizá tenga toda la razón.
Calaron las palabras de Heriberto Ruiz Tijerinia de no abandonar las bases, como lo hicieron los anteriores, pero fue el más ovacionado.
Ahí estaban, solo esperando esa señal, misma que llegó a las 12:45 y fue entonces que los 411 Consejeros presentes levantaron la mano sin pensarlo dos veces y eligieron en tres segundos a Ramiro Ramos Salinas.
No hubo más que parabienes y llamados a trabajar.
No hubo más que peticiones de unidad y exhortos para revertir los resultados electorales
No hubo más. Solo la oficialización de un cambio anunciado.
Fue el inicio del PRI para encarar las elecciones locales del año entrante. El nuevo PRI, aunque parece el PRI de siempre.
Comentarios: mzs_18@yahoo.com.mx
Twitter: @Mauri_Zapata
