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Reflexión Dominical/Por Antonio González Sánchez

15 Julio 2012(07:10:16)
De acuerdo con el texto del evangelio dominical, Mc 6, 7 – 13, donde aparece Jesucristo enviando a los Doce a anunciar el Evangelio y dándoles algunas indicaciones para que lo hagan de la mejor manera, deseo compartir con ustedes algunas ideas dejó el Papa Paulo VI sobre la Evangelización. Es decir, sobre el anuncio del Evangelio.

Dice al Papa: “Jesús mismo, Evangelio de Dios, ha sido el primero y el más grande evangelizador. Lo ha sido hasta el final, hasta la perfección, hasta el sacrificio de su existencia terrena”.

“Como núcleo y centro de la Buena Nueva, Jesús anuncia la salvación, ese gran don de Dios que es la liberación de todo lo que oprime al hombre, pero que es sobre todo liberación del pecado y del Maligno, dentro de la alegría de conocer a Dios y de ser conocido por Él, de verlo de entregarse a Él. Todo esto tiene su arranque durante la vida de Cristo y de logra de manera definitiva por su muerte y resurrección; pero debe ser continuado pacientemente a través de la historia hasta ser plenamente realizado el día de la Venida del mismo Cristo, cosa que nadie sabe cuando tendrá lugar, a excepción del Padre”.

Muchos creyentes cuando leen en el Evangelio que Jesús envió a los doce a predicar su Evangelio, piensan que es algo solamente para ellos. Otros pueden pensar que es solamente para los sacerdotes y religiosas. Pero es importante pensar que esa misión se la dejó a toda la Iglesia, y que ésta Iglesia la forman todos los bautizados.

Es importante que cada bautizado se siente parte de la Iglesia que se denomina Católica. Y que esta pertenencia como bautizados no es solamente algo por costumbre, o por que se tiene un documento con el que se prueba que ha sido bautizado, sino que se debe hacer el esfuerzo de conocer mejor a Jesucristo, saber cada vez más quién es Él y no quedarse solamente con una imagen, sino que se le acepte en la vida personal tratando de vivir de acuerdo a su Evangelio.

Y luego realizar lo más difícil, convertirse en anunciador de ese Evangelio en medio de la sociedad donde se vive. Vuelvo a citar al Papa Paulo VI: “Para la Iglesia el primer medio de evangelización consiste en testimonio de vida auténticamente cristiana, entregada a Dios en una comunión que nada debe interrumpir y a la vez consagrada igualmente el prójimo con un celo sin límites”.

Vuelvo a decir, todos los bautizados forman la Iglesia, y esta Iglesia tiene la misión de anunciar el Evangelio de Jesucristo en el mundo actual, cada uno en su ambiente donde desarrolla su vida cotidiana. Con el conocimiento, aceptación y anuncio del Evangelio se debe colaborar a formar una sociedad mejor. Porque Cristo ha dicho que el creyente debe de ser “fermento” en el mundo.

Leyendo, escuchando, reflexionando el Evangelio se conoce más a Jesucristo, y se aprende a amarlo, y al amarlo nace el deseo de darlo a conocer a los demás. Hoy como siempre se necesitan católicos que vayan tomando conciencia de esta gran responsabilidad que cómo bautizados tienen.

Se puede orar con las palabras de la oración de la misa dominical: “Señor, tú que iluminas a los extraviados con la luz de tu Evangelio para que vuelvan al camino de la verdad, concede a cuantos nos llamamos cristianos imitar fielmente a Cristo y rechazar lo que puede alejarnos de Él”.

Que el amor y la paz del buen Padre Dios permanezca siempre con ustedes.